Amistadito Ayuda Infantil

Conoce a Amistadito, la mascota de la Fundación Amistad con Cuba

Amistadito, el pajarito que no puede volar 🐦
Amistadito es un pequeño pajarito redondito y esponjoso, con alitas diminutas. ¡Tan pequeñas que casi no se pueden ver!
Él tiene un papá holandés y una mamá cubana.
De su papá aprendió a esperar su turno con paciencia, a llegar a tiempo y, a veces, también a ser un poquito terco.
De su mamá aprendió a cantar, bailar y dar abrazos muy fuertes.
A Amistadito le encanta comer rico. Hoy comen arroz con pollo y frijoles, y ayer comieron col rizada con salchicha ahumada. Esa es la ventaja de tener una mamá cubana y un papá neerlandés. Pero la desventaja es que la barriguita de Amistadito ya está bastante redondita…
Amistadito tiene un pequeño problema: él cree que es un gran volador. Después de todo… ¡todos los pajaritos creen eso!
Una mañana soleada, se subió a un murito, sacó pecho, abrió sus pequeñas alitas y gritó muy valiente: “¡Cuidado, mundo! ¡Allá va Amistaditoooo!”
Saltó…
Aleteó...
Se tambaleó…
Giró un poquito…
Y entonces…
¡BOOOOM! 😵💥
Ahí estaba otra vez. Tirado sobre su suave y redonda barriguita.
“Quizás mañana”, pió Amistadito.
Porque rendirse… eso nunca lo hace.
Al día siguiente lo intentó otra vez.
Esta vez se subió a un tronco.
“¡Ahora sí voy a volar de verdad!”
¡Salto!
¡Aleteo!
¡Envoltura!
¡Tambaleo!
¡PLOINK! ¡BOOM! ¡FLOEP!
Directo a una montaña de plátanos. 🍌🍌🍌
Los niños no pudieron aguantar la risa.
Y Amistadito también se rió.
Ayer mismo, justo antes de la cena, papá y mamá ya habían puesto la mesa.
Amistadito pensó con orgullo:
“¡Ahí voy a saltar con elegancia y estilo!”
Tomó impulso…
¡Salto!
¡Arriba!
¡Saltito!
Pero saltó un poquito demasiado lejos…
Y en vez de aterrizar sobre la mesa…
¡PLOEP! 🍲😵
…cayó justo en medio de un gran plato de sopa caliente.
Solo su pequeño piquito quedaba fuera.
Los niños gritaron entre risas:
“¡Amistadito! ¡Tú no eres un pájaro, eres una gallina de sopa!” 😂
Amistadito se sacudió, tosió, estornudó…
“¡PFFFLOEP!”
…y gotitas de sopa salieron volando por todas partes. 😄
Aun así, Amistadito nunca se enfada.
Porque quizás no sabe volar muy bien…
y quizás es un poquito torpe…
Pero sí sabe hacer algo muy especial.
Hace amiguitos. ❤️
Trae bromas.
Canciones.
Abrazos.
Y en todos los lugares donde llega Amistadito… todos terminan riéndose.
Y así, el pequeño pajarito esponjoso, un poco torpe y muy tierno…
se convirtió en el mejor amiguito de los niños en Holanda y en Cuba. 🇳🇱❤️🇨🇺
Y a veces… muy de vez en cuando…
cuando nadie mira...
quizás logra volar un poquito.
Por la noche, mientras duerme. En sus sueños…
¡PLOINK! 😄💚
Fin. 🐦✨
Amiguito (pío pío)
¿Cantáis conmigo?
Amistadito, querido amigo, que nos canta alegres canciones. Con un corazón tan cálido y feliz, trae él amistad cerca a mí.
Amistadito, amigo fiel, trae alegría como la miel.
Con amor y un gran corazón, Lleva amistad a cada rincón.
Amistadito Ayuda Infantil
Crea un paquete de amistad para niños en Cuba
Con Amistadito Ayuda Infantil queremos dar a los niños en Cuba un pequeño momento de alegría, cuidado y calidez. Muchos niños crecen con acceso limitado a ropa, vitaminas y juguetes. Con un sencillo paquete de amistad puedes contribuir directamente a su bienestar y sonrisa.
Solicitamos que los paquetes se elaboren por categoría de edad:

Bebé 0 – 2 años
Piensa en:
Ropa de bebé bonita
Bodys
Calcetines
gorritos
Peluche o juguete pequeño y ligero
Un bote o caja de vitaminas (pastillas/gotas) apto para bebés y niños pequeños

Niño 3 – 7 años
Piensa en:
Ropa infantil bonita
Camisetas
Pantalones cortos
Ropa interior
Juguetes pequeños de luz (por ejemplo, cochecito, muñequita, crayones, rompecabezas)
Un tarro o una cajita de vitaminas (pastillas) apta para niños

Mochila 8 – 11 años
Piensa en:
Ropa limpia
Material escolar
Escritos
Bolígrafos
* Juguetes ligeros o material creativo
Un tarro o una cajita de vitaminas (pastillas) apta para niños
Importante
Los bienes pueden ser nuevos o de segunda mano, pero le pedimos amablemente que:
* limpio a entregar
* ser útil y práctico
* Mantenerlo pequeño y ligero en relación con el transporte a Cuba
Así podemos llegar a la mayor cantidad de niños posible.
Dirección de envío:
Fundación Amistad con Cuba
Chopinstraat 34
8031 ZK Zwolle
Países Bajos
Con cada paquete enviamos no solo cosas, sino algo mucho más grande: amistad, esperanza y dignidad humana.
La amistad cambia vidas.

Amistadito, el glotón de cachetes rosados

En lo más alto de un cerezo florido vivía Amistadito, un pajarito pequeño, blanco como una nube, con un pico amarillo brillante y unos cachetes tan rosados que parecían dos pétalos de durazno.
Amistadito tenía un secreto triste: no podía volar. Pero también tenía un don enorme: ¡era muy, muy glotón!
Mientras los otros pájaros surcaban el cielo, él recorría el suelo del bosque con sus patitas cortitas. Olfateaba, buscaba, descubría… ¡Y siempre encontraba la comida más deliciosa!
—¡Amistadito, otra vez con la barriga llena! —se reía Lía, su amiga la ardilla.
—¡Es que encontré un matorral de frambuesas! —contestaba él, con el pico manchado de rojo y los cachetes aún más rosados de felicidad.

Un día llegó una tormenta tan fuerte que derribó nidos y escondió toda la comida. Los pájaros volaron lejos, pero Amistadito no pudo seguirlos. Se refugió bajo un hongo grande, temblando.
Cuando escampó, el bosque estaba triste. Todos tenían hambre.
—¿Dónde encontraremos comida? —lloraban los pajaritos.
Pero Amistadito, con su pancita glotona y su olfato mágico, recordó un lugar secreto: un tronco viejo donde había escondido nueces, bayas secas y hasta miguitas de galleta que había guardado por… ¡glotón!
—¡Amigos, síganme! —pió con fuerza.
Y patita tras patita, llevó a todos hasta el tesoro escondido.

—¿Ves? —dijo Lía, abrazándolo con su cola peluda—. No saber volar te hizo especial. Tú ves lo que otros no ven porque vuelan muy alto.
Amistadito sonrió, infló sus cachetes rosados y compartió cada migaja con sus amigos.
Desde ese día, todos lo llamaban "Amistadito, el glotón de corazón generoso". Y aunque nunca aprendió a volar, supo volar en otra cosa: en el cariño de todos.
Porque a veces, los que van por tierra… llegan más lejos que nadie.
Y desde aquel día, cuando alguien se sentía diferente o pensaba que no era tan capaz como los demás, los animales del bosque le contaban la historia de Amistadito.
El pajarito que no podía volar.
El pajarito de los cachetes rosados.
El pajarito glotón que siempre encontraba algo rico para compartir.
Porque Amistadito les enseñó que la verdadera amistad no consiste en ser el más rápido, el más fuerte o el que vuela más alto.
La verdadera amistad consiste en compartir lo que tienes y ayudar a los demás cuando más lo necesitan.
Y así, cada tarde, mientras el sol se escondía detrás de los árboles, Amistadito sonreía desde su rama favorita.
Con la barriga llena.
Con los cachetes rosados.
Y con el corazón más lleno todavía.

