Sobre nosotros
Una rosa blanca...
En junio y en enero.
Para el amigo que me tiende la mano…
pero también para quienes me hacen daño.
Porque no elegimos la distancia.
No para rencor.
Pero por conexión.
Por la amistad.
Siempre.
- José Martí -
Nuestro equipo

Gerard van der Sluijs
Presidente
Mi nombre es Gerard van der Sluijs, residente en Zwolle. La Fundación Amistad con Cuba nació de experiencias personales, un compromiso sincero y la convicción de que la amistad y la solidaridad trascienden las fronteras.
Durante mis estancias en Cuba conocí el país y, sobre todo, a su gente tal como son realmente: cálidos, resilientes y orgullosos, pero al mismo tiempo enfrentados a diario a grandes carencias de alimentos, medicinas, electricidad y servicios básicos. Vi cómo las familias se apoyan mutuamente, cómo surgen amistades en condiciones difíciles y cómo pequeños gestos de apoyo pueden marcar una gran diferencia.
Lo que comenzó como ayuda personal y amistad, se convirtió en una responsabilidad compartida. No para salvar, sino para conectar. No para determinar, sino para colaborar. Desde esa idea, tomé la iniciativa de fundar la Fundación Amistad con Cuba.
Como presidente, veo que mi papel es conectar a las personas: donantes y receptores, voluntarios y contactos locales, Países Bajos y Cuba. Con transparencia, respeto y confianza mutua como punto de partida, queremos contribuir a la esperanza, la dignidad humana y las perspectivas de futuro.
Amistad significa amistad. Y la amistad comienza al verse, oírse y tomarse en serio mutuamente.
Wouter van Baggum
Secretario
Cuando me propusieron ser secretario de la Fundación Amistad con Cuba, no tuve que pensarlo mucho. Sigo al fundador desde hace tiempo en su empeño y actividades y apoyo plenamente los objetivos de la fundación.
La gran desigualdad en el mundo me afecta y a veces me entristece. Al mismo tiempo, creo que las personas involucradas juntas sí pueden marcar la diferencia, aunque a veces sea a pequeña escala. Con esta fundación veo una posibilidad concreta de contribuir de manera positiva y constructiva.
Cuba es un país especial y hermoso, pero las condiciones de vida para muchos habitantes han empeorado drásticamente en los últimos años. Aunque yo mismo aún no he estado en Cuba, me he adentrado en la situación de la isla y con gusto aporto mi granito de arena a iniciativas dirigidas a un apoyo digno y a la esperanza de mejora.
Como secretario, quiero comprometerme con una organización cuidadosa, transparente y confiable. Mi origen español y mi dominio del idioma los veo como una valiosa adición. Quién sabe, tal vez esta implicación también me lleve personalmente a Cuba en el futuro.


Wouter van Baggum
Secretario
Cuando me propusieron ser secretario de la Fundación Amistad con Cuba, no tuve que pensarlo mucho. Sigo al fundador desde hace tiempo en su empeño y actividades y apoyo plenamente los objetivos de la fundación.
La gran desigualdad en el mundo me afecta y a veces me entristece. Al mismo tiempo, creo que las personas involucradas juntas sí pueden marcar la diferencia, aunque a veces sea a pequeña escala. Con esta fundación veo una posibilidad concreta de contribuir de manera positiva y constructiva.
Cuba es un país especial y hermoso, pero las condiciones de vida para muchos habitantes han empeorado drásticamente en los últimos años. Aunque yo mismo aún no he estado en Cuba, me he adentrado en la situación de la isla y con gusto aporto mi granito de arena a iniciativas dirigidas a un apoyo digno y a la esperanza de mejora.
Como secretario, quiero comprometerme con una organización cuidadosa, transparente y confiable. Mi origen español y mi dominio del idioma los veo como una valiosa adición. Quién sabe, tal vez esta implicación también me lleve personalmente a Cuba en el futuro.

Juan van Huet
Tesorero
Mi nombre es John van Huet. Tengo 71 años, estoy jubilado y resido en Zwolle. En mi vida laboral, casi siempre he ocupado puestos de dirección dentro de la hostelería y los servicios comerciales, tanto como empleado como empresario autónomo.
Hace unos doce años, dejé de trabajar para disfrutar más de la vida. Viajar jugó un papel importante en ello. Durante esos viajes, llegué a Cuba por primera vez, un país que me conmovió profundamente y que desde entonces he guardado en mi corazón.
Debido a mis muchas estancias en Cuba, he visto al país deslizarse lentamente hacia la situación actual, muy preocupante. La vida cotidiana está determinada por la escasez estructural de electricidad, combustible, alimentos y agua potable. Después del huracán Melisa, la situación se ha vuelto aún más terrible para muchas personas.
Sé por experiencia propia que muchos cubanos solo pueden salir a flote con la ayuda de familiares y amigos del extranjero. Esa realidad me ha conmovido profundamente y me motiva a involucrarme activamente.
Con la Fundación Amistad con Cuba, espero, junto con los demás miembros de la junta, poder contribuir a una ayuda concreta y centrada en las personas para la población cubana, de manera transparente, comprometida y con respeto por la comunidad local.

Daylen Portelles Alberteris
Coordinador Holguín, Cuba
Hola, soy Daylen, y tengo un corazón que late entre Cuba y los Países Bajos.
Nací y vivo en esta hermosa isla llamada Cuba. De profesión soy licenciada en derecho, pero la vida me ha llevado por muchos caminos profesionales: he trabajado como recepcionista de hotel, oficial de aduanas, agente comercial, contable y actualmente trabajo en Recursos Humanos. Cada profesión me ha enseñado una lección importante: la importancia de escuchar, organizar, prestar atención a los detalles y, sobre todo, tratar a cada persona con dignidad.
Hoy formo parte de este proyecto de ayuda humanitaria que nos conecta con los Países Bajos. Eso no es casualidad. Para mí, este proyecto significa la oportunidad de devolver algo de todo lo que he recibido, de tender una mano a quienes más lo necesitan en mi país, y de hacerlo junto a amigos holandeses que han optado por acercarse a Cuba con el corazón. Significa creer que la distancia no existe cuando hay amor, y que una medicina, una comida o una palabra de aliento pueden cambiar un día —o incluso una vida—.
Me presento ante usted con la humildad de quien sabe que el trabajo en equipo es el verdadero motor del cambio, y con la alegría de quien se siente privilegiado de poder servir. Estoy aquí para aportar mis conocimientos, mi energía y mi amor por Cuba.
Daylen Portelles Alberteris
Coordinador Holguín, Cuba
Hola, soy Daylen, y tengo un corazón que late entre Cuba y los Países Bajos.
Nací y vivo en esta hermosa isla llamada Cuba. De profesión soy licenciada en derecho, pero la vida me ha llevado por muchos caminos profesionales: he trabajado como recepcionista de hotel, oficial de aduanas, agente comercial, contable y actualmente trabajo en Recursos Humanos. Cada profesión me ha enseñado una lección importante: la importancia de escuchar, organizar, prestar atención a los detalles y, sobre todo, tratar a cada persona con dignidad.
Hoy formo parte de este proyecto de ayuda humanitaria que nos conecta con los Países Bajos. Eso no es casualidad. Para mí, este proyecto significa la oportunidad de devolver algo de todo lo que he recibido, de tender una mano a quienes más lo necesitan en mi país, y de hacerlo junto a amigos holandeses que han optado por acercarse a Cuba con el corazón. Significa creer que la distancia no existe cuando hay amor, y que una medicina, una comida o una palabra de aliento pueden cambiar un día —o incluso una vida—.
Me presento ante usted con la humildad de quien sabe que el trabajo en equipo es el verdadero motor del cambio, y con la alegría de quien se siente privilegiado de poder servir. Estoy aquí para aportar mis conocimientos, mi energía y mi amor por Cuba.

Nuestra visión
Creemos en la solidaridad que va más allá de las buenas intenciones. La solidaridad exige acciones concretas: alimentos, medicinas, perspectiva.
Nuestra visión es clara: ayuda directa a la gente en Cuba, sin rodeos, sin gastos generales. Trabajamos en colaboración con socios locales que conocen la situación y saben dónde la necesidad es mayor.
Al mismo tiempo, miramos hacia el futuro. Además de la ayuda inmediata, apoyamos proyectos educativos a pequeña escala. Porque el desarrollo solo ocurre cuando las personas tienen la oportunidad de crecer.
Nuestros principios fundamentales
Solidaridad
Estamos hombro con hombro con personas que necesitan nuestro apoyo.
Transparencia
Cada euro se rinde cuentas. Comunicamos abiertamente sobre nuestro gasto.
Ayuda directa
Sin intermediarios. Nuestra ayuda llega directamente donde se necesita.
Cooperación local
Trabajamos con personas que conocen la situación en el terreno.
Visión a largo plazo
Además de la ayuda urgente, invertimos en perspectiva y desarrollo.
Lo que representamos
Stichting Amistad con Cuba nació de la convicción de que la amistad y la solidaridad no conocen fronteras. Nuestro nombre — Amistad con Cuba, amistad con Cuba — refleja esta idea.
No somos una organización de ayuda en el sentido tradicional. Somos una pequeña fundación con un gran corazón, impulsada por personas que conocen Cuba, tienen vínculos con ella y están dispuestas a ofrecer apoyo concreto a las personas necesitadas.
Nuestra fuerza reside en conexiones directas, contactos personales y métodos de trabajo transparentes. Lo que hacemos, lo hacemos de manera honesta y sin intermediarios. Esa es nuestra promesa.
